Relaciones transitorias

¿Que son las relaciones transitorias y porqué son tan arriesgadas?

Un compañero trae muchas cosas maravillosas a nuestra vida. El alto grado de respeto y cariño para el compañero, como alguien especial, eleva nuestra estima. La presencia digna de confianza de nuestro amante hace que nuestra vida se sienta firme y meritoria.
Nuestro compañero nos da energía, hace que nos sintamos felices de estar vivos y nos impulsa a la vida con ansias de vivir. Y lo mismo es para el compañero.

Cuando una relación del largo plazo termina así lo hace también la fuente de estas bendiciones emocionales. No importa si uno, el otro o ambos eligieron terminar la relación. El efecto inmediato es una pérdida de la auto-estima y la necesidad de encontrar apoyo en otra parte; toda vez que aquella persona, que fue tan significativa y que nos hizo sentir tan especial y vivir tan bien, no esta más alli. La necesidad de sentirse especial otra vez y de volver a tener esa seguridad de pisar firme se convierte en una urgencia. La auto-estima, cuya dulce energía hace la vida feliz y exitosa, se ve amenazada por una declinación repentina. Producto del rompimiento.

La necesidad de sentirse especial e importante otra vez, cobra entonces vida por si misma y pronto ordena su inmediata atención. Personas recien divorciadas y otras relaciones de largo plazo que terminan dolorosamente están impacientes por iniciar la siguiente relación.

La persona que desea iniciar una nueva relacion exhibe una energía maravillosamente encantadora en su forma de ser. Su franqueza con la posible pareja es tan seductora, tan energizante que no parece haber otra respuesta que "SI" para ella. El individuo que toma esta oferta se convierte en la relación transitoria de aquella y ha elegido caminar en un delgado hielo emocional.

La persona que buscó la relación se comporta de manera que pueda provocar la adulación de su pareja a fin de encontrar su propia valía. ¿Y cómo no creer que esa energía tan chisporroteante seguirá por siempre encendida?

Bien, no deberías creerlo porque la relación terminará y lo hará con la velocidad de una antorcha puesta en el agua cuando suceda. La necesidad transitoria de ser apoyado por un nuevo amante dura cerca de dos años en promedio. En este período la persona está subsanando la pérdida de su compañero o amante anterior y está encontrando el combustible emocional en la relación actual. Esto es un comportamiento normal, natural y sano que sigue al final de una relación profunda y de largo plazo con alguien.
No es una forma de explotación y es tan verdadera para los hombres como lo es para las mujeres. Cuando la persona ha subsanado su pérdida entonces perderá repentinamente interés en su pareja. Oirás hablar de una necesidad apremiante de espacio y descubrimiento. El verdadero mensaje es que la persona puede ahora ser autónoma. Ella necesita volver a tomar las riendas de su vida y hacerse de una perspectiva fresca de qué y quién es y lo que quiere de la vida.

Es poco probable que esta persona regrese después de que se vaya en busca de su nuevo y más grande yo. Ella te guardará gratitud por haber estado allí cuando ella te necesitó. De hecho, te pondrá entre sus recuerdos más preciados. Puede incluso haber perspectivas de una amistad. La llama de una relación transitoria arde muy brillantemente pero arde solamente una vez. Deja a un sobreviviente y una víctima detrás.

Hay ocaciones en que es sabio aceptar a una pareja en búsqueda de una relación transitoria. Si tu también estás saliendo de una relación dolorosa y de largo plazo entonces ambos tendrán la misma clase de "destino para quemar esa necesidad." Las perspectivas en este caso son atractivas. Ambos serán sobrevivientes y ninguna una víctima, sin importar quien sea primero en decir adios.

Hay excepciones. No dejes que la historia que te cuento a continuación te conduzca a aceptar una relación transitoria, a menos que seas aficionado a los problemas.
Un amigo mio tenía varios años divorciado y listo para una relación estable en el sentido más sano de la palabra. El conoció a alguien y se enamoró de ella. Ella concluía su divorcio cuando se conocieron. Él pasó momentos magníficos con su energía chispeante y sus brazos abiertos de par en par por espacio de dieciocho meses. Entonces el fondo se desmoronó. Ella la dijo que deseaba espacio. Le dijo que él le asfixiaba y limitaba su vida. Ella dijo muchas cosas a fin de romper con él.

Mi amigo estaba apesadumbrado y aferrado a la esperanza de que ella volvería. Yo le dije que tal resultado era muy poco probable. Agregué que si ella volviera sería después de un período de descubrimiento de si misma y que su presencia en su vida por ahora solo la frenaría.
Él metió la cola entre sus piernas y esperó. Se vieron un par de veces al mes para tomar café y conversar. Mi amigo la amaba bastante y la dejo ir. Sabía que sus esperanzas eran escasas. La historia tiene un final estilo Hollywood.

Después de alrededor de un año de salir con otros hombres y de aprender más sobre si misma. Ella lo buscó de nuevo. Encontró que él era justo lo que necesitaba después de todo. Sin embargo ella no se dió cuenta de esto hasta después de que subsanara el final de su unión pasada y encontrara las piezas rotas que su matrimonio provocó. Yo estaba feliz de que mi amigo hubiera derrotado las probabilidades.

La moraleja de la historia es evitar una relación transitoria si estás buscando una relación que vaya en alguna parte a menos que quieras dañarte. Esta clase de relación puede encontrar un buen lugar en tu vida si estás en el mismo barco o si solo buscas divertirse sin ninguna intención de compromiso. Sin embargo en este último caso te arriesgas a caer bajo su encanto y después estarás en un alto riesgo de una pérdida dolorosa y repentina.